1/24/2008

¿Te haz preguntado si todos los objetos que te rodean te son útiles, o si tú lo eres para ellos? ¿También tú eres un objeto? ¿Útil o inútil? ¿Tienes fecha de vencimiento? ¿Código de barras? ¿No? ¿Ninguna etiqueta visible o modificación genética? ¿Aún utilizas los pies para transportarte? ¿Cuánta iluminación eléctrica utilizas? ¿Aún llega a tu vista la orrenda lumonidad del sol? ¿Permites que los ríos y parques ocupen espacios que bien podrían ser utilizados para el tránsito de coches y cadenas de supermercados? ¿Cuántas horas pasas jugando, cocinando, teniendo sexo, durmiendo y demás cosas que atrasan nuestro desarrollo? ¿No te gustará perder el tiempo, verdad? ¿Prefieres charlar con tus hijos y pensar en lugar de dejarlos sentados mirando la televisión? ¿Ya haz pensado que si trabajas más puedes obtener más tecnología? ¿No? ¿Y tampoco estás bromeando? Entonces, sólo podemos decirte una cosa: Eres inútil.Tu existencia nos estorba. Por que no te hayas cuestionado lo anticuada y primitiva que es tu vida, deberías empezar a preocuparte. Te sugeriríamos que vuelvas a las cavernas, pero no hay muchos ambientes habitables para seres como tú. Por fortuna, nosotros nos encargamos de destruirlos. Pues también nos estorban. Pero, no temas. Este es tu día de buena suerte. Te proponemos venirte con nosotros. ¿Haz oído hablar acerca del progreso? Pues somos nosotros los que hemos venido a tocarte la puerta. Cada vez somos más los afiliados. No sabes lo contento que lo pasamos aquí. No sabes lo que se siente saber que todo está controlado, medido y fríamente calculado.

¿Te vienes, o no? ¿No desearás querer vivir aislado de nosotros, verdad? Pues, no pensamos presionarte. De ningún modo. Sólo que si no es hoy, será mañana. Eso está claro. Nosotros somos los dueños del mundo, y no en vano. Nosotros nos encargamos de que él progrese, que vaya para adelante. Venimos haciendo posible esto desde hace miles de años y no pensamos parar jamás. Es más, ni si quiera nos importa que ideología tengas o que religión profeses. Nosotros te damos libertad. Lo que importa es que contribuyas. Que trabajes para que la naturaleza deje de contaminarnos. El trabajo te hará libre. Con esto se beneficiarán todo aquel que forme parte activa de nuestra cada vez más extensa comunidad y también el mundo. Este mundo que hemos transformado para ofrecerte. No se diga más, ni si quiera hará falta de que tardes en buscarnos, aunque puedes hacerlo. Nosotros mismos iremos por ti. Por que te necesitamos y tú de nosotros. Adelante, ¡qué el progreso no se detenga!

1/16/2008

Correr, correr y correr. Correr con desesperación. El recorrido es asesino de caminos, de semáforos y cruceros peatonales. Hiperactividad mental. Destruyan cámaras y controles de vigilancia, acción. Que se desate el nudo de la inactividad y la pasividad. Correr hacia ningún lado. A sus marcas, listos, ¡ya! Correr, simplemente. Correr hacia correr.

Saltar, saltar encima de relojes. Matar el tiempo, vivir la vida. Matar mañana y pasado, y pasado mañana también. Matar el sueño asfixiante y saltar encima de él. Saltar hacia el suelo, hasta tragar barro, mezclar tierra y saliva. Florecer.

Bailar. Bailar solo. Bailar en los cementerios. Minutos de silencio. Bailar al ritmo del viento. Bailar hasta destrozarnos el cuerpo, ningún supuesto límite existe. Y si existe, acabemos con él.

Beber lágrimas, jugar con ellas. Y escupir sonrisas.

Esperanza, te hemos traicionado. Y nos alegra saberlo. Hemos perdido la fe en tí y también los papeles. No te vamos a esperar, por que mientras existas, mientras existas estaremos condenados a esperarte. Y ya nos hemos cansado de tanto, nos hemos cansado de ti. Nos hemos cansado de nosotros. Esperanza, si nunca te llevamos flores a la tumba, fue por que alguna vez quisimos de tu compañía. Ahora sabemos que no, que nunca te quisimos, por que eres la muerte de nuestros sueños.

Escupe sonrisas, escupe también a Esperanza.
¡La fiesta ha empezado!

1/04/2008

Odio

Odio a mis padres y que en lugar de respeto, generen miedo en mi. Odio tener que hacer las cosas que ellos quieren. Odio dejar de hacer las cosas que yo quiero hacer. Odio sus miedos, sus temores, sus tabúes. Odio su moral. Por cada padre, hay un niño muerto.

Odio la escuela y que me prohiban sonreir y subirme a la mesa. Odio el castigo, pero también odio el premio. Odio las condiciones, las reglas impuestas y los horarios. Odio el lenguaje que me prohiben manifestar, pero también odio el que me enseñan. Odio los cuadernos, odio los muros del salón. Odio la escuela, pero más cuando me recuerda a casa.

Odio el trabajo, por que la esclavitud reducida a 8 horas (o más) no puede ofrecerme ningún placer. Odio también el salario, fruto de mi sufrimiento y el de miles de otras personas. Odio al patrón, a quien controla la producción, a quien se adueña de mi vida, de mi tiempo, de mi inteligencia, de mi cuerpo. A quien me dice a que hora, como llegar vestido y que hacer en el trabajo.

Odio el sistema. Odio toda la maquinaria tecnológica que este genera y que simula provocar sonrisas en la gente. Odio a la gente que permite su humillación, a la que finje, a la que compra la sonrisa en el supermercado, aún sabiendo que todos somos víctimas de la rutina. Odio las necesidades que se inventan, para suplir, y suplir mal, necesidades que ellas misma no nos han permitido realizar.

Odio a quienes defienden el sistema que odio. Policías todos. Padres, maestros y psicólogos. Curas, presidentes y empresarios. Les odio tanto. Taanto.. que no saben con que pasión desearía construir un mundo totalmente distinto. Pero se que ese sólo puede realizar sobre las ruinas de este.

Probablemente, algún día de pronto, extrañaremos la Inspiración para incendiar el mundo que tanto odiamos. Pero yo, hoy, es lo único que amo.