8/31/2007

Seamos sinceros, Todo es falso

Chiao.
Dios es gay.
Eres adoptado.
La tierra es plana.
Uno más uno es tres.
Las manzanas son azules.
El sol gira alrededor de la luna.
Eres un animal irracional.
Todos estamos muertos.
Amar es un crimen.
El dinero es gratis.
Nada existe.
Ni tú.
Ni yo.

8/28/2007

Juan Paredes cumplió 18 años y el mismo día estaba haciendo una gran cola para obtener su respectivo documento de identidad.
Llega a la ventanilla y las preguntas de rutina:
- ¿Desea usted donar órganos? - Bueno, creo que no hay problema - dice él.
- ¿Soltero? - Sí aun no he en.. - Es interrumpido - Disculpe pero estamos algo apurados -Juan se siente ignorado por un segundo - ¿Donación de mente? - Sí, supongo que tampoco tengo problemas con eso -
Y es que en un segundo pasaron 70 años y Juan Paredes estaba ya tendido en su cama a punto de irse. Sus familiares experimentan muchos sentimientos los que siempre se experimentan cuando un ser querido esta a punto de morir, algunas lagrimas, la esposa lamenta no haber comprado otras cortinas para el baño, ya que esas de color azul no le gustaban para nada a Juan; su hija, su única hija, vino de viaje desde la lejana ciudad donde vive con su esposo; y su hermano, su único hermano, salió corriendo sin poder terminar de afeitarse al enterarse de la decaída de Juan.

Un cáncer a los pulmones nos mata a cualquiera y aunque no lo quisiera el buen Juan, no puede hacer nada.

De pronto, hombres de blanco tocan la puerta - ¿Quién puede ser a esta hora? - Se dice la esposa de Juan y abre la puerta - Somos del banco de mentes - Desconcertada los deja pasar, dos sujetos super extraños lo miran todo, entran y acompañan a Juan y a su suculenta mente, a Juan le cuesta aceptarlo hasta que, por fin, se rinde - Su corazón acaba de detenerse - Informa uno de los hombres de blanco que revisa el pulso a Juan, lágrimas - Está muerto, son las 20:15 oficialmente - Dice el mismo hombre del pulso - Tenemos 2 minutos para el proceso - indica el otro. La voz un tanto trémula les dice que está un poco conmovido. De pronto, de la maleta saca un aparato parecido a una licuadora, nadie lo entiende aun (Juan es de la primera generación de las civiles donadores de mentes). Su hija se acaba de desmayar del llanto; el hermano, no sabe a quien consolar, la rescata de la caída, la toma en el aire, mientras que el segundo agente, el más sensible, se acerca con la maquina monstruosa en manos hacia el buen Juan, que aún tiene los ojos abiertos, hace las medidas necesarias, ajusta la maquina y de pronto la tapa de los sesos de Juan se vuelve una masa pastosa fácilmente removible - Iniciando el proceso mental, alas 20:15, 45 segundos -
Su tono de voz ha cambiado, un poco de sangre le mancha el mandil y otro poco cae como un hilo de sudor por el cuello de Juan, su esposa se queda estupefacta, es la primera reacción de todos los que presencian el proceso por primera vez - Comienza la segunda parte del proceso, a las 20: 16 - Un electrodo, una pequeña descarga, y la pequeña computadora incorporada a la licuadora monstruosa comienza a parpadear, indica que es hora de sacar el cable, un cable que sale de esta hacia una especie de tanque de gas.
El cable se calienta cuando la mente ha sido drenada por completo y el difunto no puede llevarse ningún recuerdo al más allá. Y es así, el cable se calienta, más allá el agente que anunciaba la hora al terminar cada proceso, parece importarle un poco menos este formalismo. Se levanta. Guarda la licuadora, el tanque y la mente de Juan. Y se va. El otro le sigue muy rápido, y así como llegaron se fueron raudamente, recuerdos, experiencias, secretos, conspiraciones, mente de una generación que une dos épocas el antes y después de que al grupo de los 8 grandes del mundo se les considerara dueños de la razón y los recursos, y como dije, los hombres de blanco se van por fin, se dirigen al sótano del ministerio de educación y control del miedo mental, y la esposa ,y la hija que acaba de salir del shock, y el hermano comienzan a limpiar el desorden, mientras que el viajero del tiempo que me contó esta historia permaneció oculto detrás de las cortinas de la sala, para luego salir corriendo y contárselo a alguien del pasado..

8/24/2007

La naturaleza es vengativa

Me alegra que la gente llore. El llanto es la verdadera esperanza de los seres humanos. Llorar es demostrar sincera sensibilidad hacia una realidad contextual o, como suele sucederme a veces y que posiblemente sea más doloroso, ante una realidad imaginaria y profundamente personal. La gente no llora todos los días, y difícilmente los terremotos ofrecen compañía a ciudades como Lima. Miles de muros de cemento que sostenían frías casas de estériles dimensiones cuadradas han colapsado, y no lo niego, eso también me alegra. Me alegra que la naturaleza demuestre, por sí misma, que es vengativa. Que la ciudad se vea derrumbada no es cuestión de autoridad, sino de justicia.

La ciudad es una especie de cementerio que desea convertir a la naturaleza en tumba y los ciudadanos no hacen más que adornarla con epitafios publicitarios. Pero, la naturaleza es capaz de desatar su venganza y romper el cemento para demostrarle a los seres humanos que los únicos que han dejado de vivir son ellos.

El cemento es la opresión de lo muerto sobre lo vivo. La propiedad será la mayor de las ironías cuando nos toque desaparecer y no nos llevemos ni el cuerpo, ni toda la mierda de construcciones que afirman el progreso de la civilización. Construcciones muertas, construcciones de opresión, construcciones de explotación. ¿Construcciones? Construcciones que destruyen el equilibrio natural, pero finalmente cuando Madre Tierra rompa las cadenas de la domesticación, la venganza será cobrada.

La naturaleza es vida. Venganza es justicia. Necesitamos que ambas rieguen una lágrima de amor sobre la humanidad, no para partirla en llanto, sino para que avive la esperanza, para desempolvar piedras y martillos y que la guerra sea desatada.No me alegra que la gente muera, me alegra que los muros caigan. Los muros no aman, los muros no sienten, no lloran, no sonríen, tampoco dan besos.

Y cuando una niña lloré la muerte de su padre, tras un terremoto, le diré que la naturaleza no es asesina, pero que los muros de cemento sí.

8/10/2007

Lánzales un gran escupitajo en todo el maquillaje que llevan en sus tristes caras, comparte un poco de tu saliva caliente. Guíñales el ojo si te miran mal, sonríeles y muéstrales tus dientes si desean compartir sus salivas contigo. Y si intentan perseguirte no corras, apunta directamente en sus ojos, comparte lo que tienes dentro. El cambio está dentro de tí, en tu saliva.

No esperes que toquen tu puerta con Biblia en la mano, no esperes que lleguen en porta tropas a tu ciudad, no esperes que lleguen a hipotecar tu casa.
¡No los esperes, ve por ellos! Encuéntralos en centros parroquiales, comisarías y bancos. Sus frías, rutinarias y aburridas vidas necesitan de tu solidaridad por medio de una composición orgánica originada desde dentro de tus sistemas y que pueda deslizarse con delicadeza. Tú la tienes, está dentro de ti. Pero sobre todo, por que lanzársela no le cuesta dinero a nadie. Por el contrario, será la cuota más grande de placer que podamos sentir.

Así que si tú también deseas que la mísera vida que llevas tenga cuotas de amor empieza por escupir en la gente. Ellas, aunque malagradecidas, lo necesitan y, ciertamente, nosotros también.

8/04/2007

Ocho razones por las cuales los capitalistas quieren venderte desodorante:

1. Los olores del cuerpo son eróticos y sexuales. A los Capitalistas no les gusta eso porque son impotentes y están en contra de cualquier manifestación de sensualidad y sexualidad. Las personas sexualmente despiertas son un peligro potencial para los Capitalistas y para su rígido y asexual sistema.

2. Los olores del cuerpo nos recuerdan que somos animales. Los Capitalistas no quieren que recordemos esto. Los animales son sucios. Ellos comen cosas del suelo, no de envoltorios plásticos. Ellos son abiertamente sexuales. No usan trajes ni corbatas, y no se arreglan el cabello. Tampoco llegan puntualmente al trabajo.

3. Los olores del cuerpo son únicos. Cada uno tiene sus propios olores corporales. A los Capitalistas no les gusta la individualidad. Existen millones de olores corporales, pero sólo unas pocas fragancias de desodorantes. A los Capitalistas no les gusta eso.

4. Algunos desodorantes son nocivos. A los Capitalistas les gusta eso porque siempre están buscando nuevas enfermedades que curar. A los Capitalistas les encanta inventar nuevas medicinas. Las medicinas les hacen ganar dinero y premios por ellas; también causan nuevas enfermedades, así los Capitalistas pueden inventar aún más nuevas medicinas.

5. Los desodorantes te cuestan dinero. Los Capitalistas están particularmente contentos por eso.

6. Los desodorantes ocultan el daño que los productos capitalistas le causan a tu cuerpo. Comer carne y otros alimentos llenos de químicos vendidos por los Capitalistas te hacen oler mal. Usar medias de nylon te hace oler mal. Los Capitalistas no quieren que dejes de usar medias de nylon o de comer carne.

7. Los personas que usan desodorantes son personas inseguras. A los Capitalistas les encanta la gente insegura. La gente insegura no causa problemas. La gente insegura también compra desodorantes de ambiente, condicionadores para pelo, maquillaje y revistas con artículos sobre dietas y moda.

8. Los desodorantes son innecesarios (al igual que los Capitalistas). Los Capitalistas están muy orgullosos de eso y esto les hace ganar premios por sus estrategias de marketing.